RADIO,ARTE,EXPRESIÓN
Radioarte se podría definir como “un arte de sensaciones radiofónicas” en palabras de José Iges. De esta forma el arte sonoro tiene el objetivo de provocar una serie de emociones nuevas al oyente, acostumbrado a no escuchar atentamente todo lo que suena por el aparato radiofónico.
Radioarte se podría definir como “un arte de sensaciones radiofónicas” en palabras de José Iges. De esta forma el arte sonoro tiene el objetivo de provocar una serie de emociones nuevas al oyente, acostumbrado a no escuchar atentamente todo lo que suena por el aparato radiofónico.
La voz del locutor deberá
usar los acentos y tonos correctos dependiendo del contenido de la información y
tener la entonación correcta en la posición más adecuada.
La posición de los labios hará que la voz influirá también en la forma de la cavidad de resonancia, y, por lo tanto, en el timbre de la voz. Esto quiere decir que si el locutor da entonación a ciertas palabras o frases en las que no corresponde, pondrá más importancia a datos que no tengan tanta relevancia, la entonación y el acento que use le ayudara a que el radioescucha comprenda mejor el mensaje.
La
lengua, los labios, los dientes, el maxilar, el paladar actúan como agentes
capaces de modificar el sonido producido por el mecanismo de la voz. La
calidad del tono se puede lograr cuando a través del movimiento conjunto de
dichos órganos, se varía el tamaño y la forma de la cavidad bucal. Ha de
tenerse en cuenta que la lengua es el órgano que contribuye de modo más
importante en la claridad de los sonidos porque, aunque la boca tenga la
apertura necesaria, los sonidos producidos no pueden modularse si la lengua
permanece inactiva o se mueve con torpeza.
La posición de los labios hará que la voz influirá también en la forma de la cavidad de resonancia, y, por lo tanto, en el timbre de la voz. Esto quiere decir que si el locutor da entonación a ciertas palabras o frases en las que no corresponde, pondrá más importancia a datos que no tengan tanta relevancia, la entonación y el acento que use le ayudara a que el radioescucha comprenda mejor el mensaje.
En el lenguaje
radiofónico ocupa un espacio importante, ya que quien está al micrófono es una
persona que habla: que informa, opina, educa o entretiene, a un auditorio que
escucha. Posee una importancia intrínseca elevada, ya que por medio de ella es
posible expresar una amplísima gama de mensajes, de muy diversas maneras, y con
diversas intenciones comunicacionales.
La voz puede evocar todas las emociones humanas y transmitir múltiples contenidos estéticos: sus cualidades propias pueden combinarse para resultar en un producto de específicos efectos en la sensibilidad del oyente.
La voz puede evocar todas las emociones humanas y transmitir múltiples contenidos estéticos: sus cualidades propias pueden combinarse para resultar en un producto de específicos efectos en la sensibilidad del oyente.
La modulación de
nuestra voz es lo que le dará expresividad a nuestro discurso. Es el conjunto
de entonación, pausas, inflexiones y dicción lo que nos ayudará a expresar de
forma correcta lo que queremos transmitir, por esta razón antes de salir al
aire se realiza algunos ejercicios para reforzar nuestra entonación.
La palabra y la voz, navegando en el telégrafo y el
teléfono, y luego entrando con la música a los hogares haciéndose presente
desde la radio. Son
estos los elementos (voz, palabra, música, tecnología y repercusión personal)
los que por su enorme importancia y su presencia inevitable captan nuestra
atención, en su función comunicacional e impresionista, al afectar al hombre,
tanto en su razón como en todo lo afectivo que posee.
La magia de las palabras reside en que nos sirven para expresar
absolutamente todo lo que nos rodea: las ideas, los sentimientos, el humor, la
filosofía, las matemáticas. En la radio sucede lo mismo: la palabra facilita la
comunicación y la comprensión. Las palabras son tan importantes en este
medio que Romo asegura que “en la radio no hay acción ni comunicación sin
palabra” y añade: “La palabra radial está ahí para convencer, aconsejar,
acariciar, recordar, evocar, convocar, provocar, halagar; pero nunca para
murmurar, insultar, regañar, alejar”
Cuando la
música aparece junto a otros elementos sonoros debe
mezclarse armónicamente con ellos y provocar una simbiosis perfecta en la que
no existan distorsiones. Por eso, cuando los profesionales se proponen
construir su mensaje, la elección entraña cierto riesgo. Y esto, porque, como
hemos apuntado, las cualidades expresivas de la música permiten que este
sistema actúe de manera directa sobre las estructuras psicológicas del
individuo.
La
música presenta un poder evocador difícilmente alcanzable por otros elementos
del lenguaje: la música sugiere, estimula y emociona. La música puede ser, sin
duda, una buena metáfora con tantos significados.
Otro de los componentes más importantes es el silencio es “uno de
los recursos más expresivos con los que cuenta la radio, todo
dependerá de en qué momento decidamos utilizarlo porque es “un elemento más del
mensaje. Supone una elección. Y en la elección se encuentra la posibilidad
artística expresiva”
Por
eso, creemos que el silencio es mucho más que la ausencia de sonido. De hecho,
para que el silencio “hable”, para que transmita, tiene que estar insertado en
la narración junto con otros elementos sonoros. Sólo de este modo apreciaremos
su función semántica, que es la que realmente nos interesa en un estudio
aplicado a la información radiofónica.
El arte radiofónico además de ser un lugar para poder modificar
el lenguaje radiofónico, sorprendiendo al espectador con nuevas formas
artísticas y de expresividad, es un espacio para la experimentación. Con piezas
como las de Ansiedad he
podido llegar a comprender la importancia del lenguaje radiofónico, el cuidado
especial que merecen todos los elementos para poder crear auténticas
sensaciones en el espectador, dada la magia que propicia la radio para
construir “imágenes acústicas.
En la radio suceden acontecimientos que suenan de un modo tan
mundano que parece como si ocurrieran en la misma habitación, pero que suceden
tan lejos que es como si nunca hubieran existido. Rudolf Arheim
Rocío,
ResponderEliminarHay buenas aproximaciones en tu diálogo.
Hay referentes definidos en tu ensayo.